Por qué la cena de fin de año se puede celebrar de otra manera
En diciembre las agendas se llenan solas y la cena de empresa acaba siendo casi siempre la misma: mesa larga en un local lleno, conversación a gritos por encima de la música y, dos horas después, cada uno a su casa. Al día siguiente nadie recuerda qué había de segundo. Cuando el equipo es de dos, cuatro u ocho personas, esa fórmula se queda corta: un grupo pequeño se nota mucho más en una sala tranquila que en un comedor de cien cubiertos.
La alternativa de la que todavía se habla poco en Praga 6 es una sala de spa privada. En nuestras salas el espacio entero es vuestro: nadie en la mesa de al lado y nadie esperando a que la dejéis libre. El equipo se mete en el baño de cerveza o en el baño de vino: la sala es vuestra durante noventa minutos, de los que pasáis unos veinte dentro del agua a 35-38 °C, hasta treinta si os apetece, y el resto descansando sobre un lecho de paja de trigo templada. La conversación cambia de tono cuando nadie tiene que levantar la voz y la cerveza sale del grifo dorado que hay junto a la propia bañera.
El segundo motivo es de pura organización. La reserva se cierra online o por teléfono, el precio corresponde a la reserva completa y no a lo que consuma cada uno, así que sabéis la cifra al euro antes de proponer nada en el chat del equipo. Y si el viernes alguien cae con gripe, la velada no se viene abajo: la sala sigue siendo vuestra y el resto entra igual.
El tercer motivo es la velada en sí. El agua caliente, la luz baja de la chimenea eléctrica y una puerta que se cierra solo para vosotros convierten el brindis de fin de año en algo a medio camino entre celebrar y descansar de verdad. Nosotros no servimos cena: muchos equipos reservan el spa a media tarde y rematan con el restaurante de siempre en el centro, que desde aquí queda a unos minutos. Para un equipo que lleva todo el año pegado al mismo proyecto, el orden importa poco; lo que se recuerda es la parte tranquila.
Cuánta gente cabe y cómo repartir al equipo
Antes de mirar fechas conviene saber cuánta gente entra a la misma hora. En las salas con bañera caben ocho invitados a la vez, y el reparto depende de cuántas bañeras funcionan en cada sala. Esa misma configuración es la que marca el precio, así que en cuanto sabéis cuántos sois, sabéis también qué reservar.
Para un equipo pequeño, estos repartos resuelven casi todas las situaciones:
- Dos personas - el Manantial Rubí (Rubínový pramen), con una bañera de alerce, o el Manantial Esmeralda (Smaragdový pramen) si queréis la sala premium.
- Tres o cuatro personas - el Manantial Dorado (Zlatý pramen), la única sala con dos bañeras de roble funcionando a la vez.
- Seis personas - Manantial Dorado (4) y Manantial Rubí (2), dos salas contiguas con la misma hora de entrada.
- Ocho personas - la casa entera: Manantial Dorado (4), Manantial Esmeralda (2) y Manantial Rubí (2).
Si sois más de ocho, la solución no es apretar a nadie, sino escalonar las entradas: un grupo a las 17:00 y el otro a las 19:00. Mientras los primeros están en el agua, los segundos pueden pasar por un masaje, porque el Manantial Zafiro funciona en paralelo a las salas de baño. Con dos turnos de ocho, un equipo de dieciséis pasa por el spa la misma tarde sin que nadie espere de pie en el pasillo.
Un aviso sobre los paquetes premium: el V.I.P. Beer SPA, el V.I.P. Wine SPA y el Delux Wine SPA del Manantial Esmeralda son para uno o dos invitados, nunca para el grupo entero. Un equipo de seis u ocho se monta siempre con baños clásicos repartidos en varias salas. Si queréis que os ayudemos a repartir al equipo y a fijar las horas de entrada, escribidnos desde la página de contacto.
Cómo transcurre la velada, paso a paso
La velada tiene una estructura sencilla. El baño de cerveza ocupa noventa minutos de sala: unos veinte minutos dentro de la bañera, hasta treinta si os apetece, y el resto del tiempo descansando sobre el lecho de paja de trigo templada. La bañera de madera se llena delante de vosotros y al agua le añadimos lúpulo de Žatec, malta, levadura de cerveza y nuestra cerveza artesanal Petrovické zlato. El jacuzzi mantiene el agua en movimiento a 35-38 °C, y del grifo de la sala sale Petrovické zlato rubia y negra sin límite.
Si preferís un registro más suave, el baño de vino se prepara con vino tinto, pepitas de uva, miel, hierbas y lavanda, y llega con una botella de vino y una tabla de frutas y quesos servidas en la propia sala. El esquema es el mismo, unos veinte minutos en el agua y el resto de los noventa sobre la paja, así que los dos baños encajan en la misma tarde sin que nadie tenga que esperar su turno.
Para un equipo dividido entre cerveceros y amantes del vino, en el Manantial Dorado está el Combo: en una bañera corre la cerveza y en la otra el vino, a la vez y en la misma sala. Nadie tiene que ceder ni conformarse con un término medio, y la conversación sigue siendo una sola.
Al terminar viene el detalle que más sorprende a todo el mundo: recomendamos no aclararse con jabón durante unas dos horas. El extracto de cerveza o de vino sigue trabajando sobre la piel y la deja suave varios días. En cada sala hay ducha, pero por la noche basta con secarse y vestirse. Toallas, sábanas y zapatillas están preparadas para cada invitado, así que nadie tiene que cargar con una bolsa desde la oficina.
Los paquetes V.I.P.: una experiencia para una o dos personas
A veces el núcleo del equipo son dos personas: quienes fundaron la empresa, la responsable y su mano derecha, el que lleva el proyecto y quien le cubre las espaldas. Para esa pareja, el Manantial Esmeralda tiene un programa de dos horas y media. Es nuestra sala V.I.P.: bañera de alerce con jacuzzi, barril fito-sauna de cedro, chimenea y lecho de paja.
El V.I.P. Beer SPA empieza con quince minutos en el barril fito-sauna, una mini-sauna tallada en cedro siberiano donde el cuerpo se calienta con vapor de hierbas y la cabeza queda fuera. Después llega un masaje relajante o un peeling de treinta minutos, luego el baño de cerveza con jacuzzi y, al final, el descanso junto a la chimenea. La Petrovické zlato rubia y negra sale del grifo sin límite, con aperitivos. Desde 293 EUR por reserva, para uno o dos invitados.
El V.I.P. Wine SPA tiene la misma forma con baño de vino, botella y tabla de frutas y quesos: desde 326 EUR por reserva, también para uno o dos invitados. Y para un solo invitado está el Delux Wine SPA, la vinoterapia completa con peeling al vino, envoltura corporal, masaje de cuerpo entero con aceite de pepita de uva y descanso junto a la chimenea con una copa de vino y una tabla de quesos, desde 326 EUR. Es el único paquete que incluye albornoz.
Ninguno de los tres es una opción para el grupo entero: los dos V.I.P. admiten una o dos personas y el Delux Wine SPA, una sola. Un equipo se reserva con baños clásicos en varias salas, y si queréis reservar el programa V.I.P. para dos mientras el resto ocupa las salas contiguas, todo se pone a la misma hora sin problema. El listado completo de tratamientos os ayuda a componer la tarde.
La cueva de sal y los masajes como segunda opción de la tarde
No todo el mundo quiere pasar la tarde dentro de una bañera. Para quien prefiera otra cosa, o para repartir el programa cuando el grupo es grande, está el Manantial Zafiro (Safírový pramen), que es una cueva de sal y no una sala de baño: allí no hay bañera. Dentro hay diez toneladas de sal de tres tipos, gema, del mar Muerto y del Himalaya, en paredes, techo y suelo. Con las lámparas de sal encendidas y el silencio, es el rincón del spa donde más baja el ritmo.
Allí ofrecemos tres masajes, siempre dentro de la cueva de sal y siempre con precio por invitado. El masaje relajante de treinta minutos es de cuerpo entero y cuesta desde 33 EUR. El masaje relajante de sesenta minutos, también de cuerpo entero y con trabajo muscular más profundo, desde 50 EUR. Y el masaje deportivo de sesenta minutos, desde 75 EUR, es el que mejor le sienta a quien lleva el año entero delante de una pantalla. El masajista adapta técnica e intensidad a cada persona, y cuando vienen dos invitados los masajes se hacen por turnos.
La ventaja práctica para un evento de equipo es cómo se reparte el tiempo. Mientras cuatro personas están en el baño de cerveza del Manantial Dorado, otras dos pueden estar en un masaje en el Manantial Zafiro y cambiarse después sin que nadie se quede sentado esperando. Para un equipo con ideas distintas de lo que significa descansar, los del jacuzzi y la cerveza por un lado y los del silencio y el masajista por otro, las dos cosas pasan bajo el mismo techo, a dos minutos del metro Hradčanská.
Cuánto cuesta: precios por reserva y presupuesto cerrado
Para el presupuesto, la ventaja es que los precios son por reserva y no por consumición: sabéis la cifra antes de entrar y nadie tiene que acordarse de quién pidió qué. La cantidad depende de la sala, de cuántas bañeras se abren y de cuántos invitados sois.
Estos son los precios de partida de los escenarios más habituales de un equipo pequeño:
- Baño de cerveza, una bañera, 1 o 2 invitados - desde 148 EUR.
- Baño de vino, una bañera, 1 o 2 invitados, con botella de vino y tabla de frutas y quesos - desde 201 EUR.
- Dos bañeras de cerveza a la vez en el Manantial Dorado - desde 190 EUR para 2 invitados, desde 242 EUR para 3 y desde 283 EUR para 4.
- Dos bañeras de vino a la vez en el Manantial Dorado - desde 268 EUR para 2 invitados, desde 354 EUR para 3 y desde 367 EUR para 4.
- Combo en el Manantial Dorado, una bañera de cerveza y otra de vino - desde 238 EUR para 2 invitados, desde 278 EUR para 3 y desde 307 EUR para 4.
- V.I.P. Beer SPA en el Manantial Esmeralda, 1 o 2 invitados - desde 293 EUR; V.I.P. Wine SPA, 1 o 2 invitados - desde 326 EUR; Delux Wine SPA, 1 invitado - desde 326 EUR.
- Masajes, por invitado - desde 33 EUR el relajante de treinta minutos, desde 50 EUR el relajante de sesenta y desde 75 EUR el deportivo de sesenta.
Con las cifras encima de la mesa se ve mejor. Un equipo de cuatro en el Combo del Manantial Dorado sale desde 307 EUR por la reserva entera, con los noventa minutos de sala, la bebida y el descanso incluidos; si preferís las dos bañeras de cerveza, esas mismas cuatro personas entran desde 283 EUR. Un equipo de seis se monta con el Manantial Dorado para cuatro (desde 283 EUR) más el Manantial Rubí para dos (desde 148 EUR), es decir, desde 431 EUR en total. Y la casa entera para ocho, con las tres salas a la misma hora, arranca en 579 EUR. Si además queréis un masaje para cada uno, sumad desde 33 EUR por invitado.
Cuando el número de personas todavía baila, o cuando hay quien seguro no puede ese día, la tarjeta regalo resuelve la parte incómoda: es digital, llega por correo electrónico y quien la recibe elige por su cuenta el tratamiento y la fecha. Para ver los precios actualizados de cada reparto y cerrar la fecha, lo tenéis todo junto en la página de reservas.
Logística: cómo llegar y cómo montar la velada
Una buena velada se sostiene por la logística. Estamos en Dejvická 255/18, Praha 6, a dos minutos a pie del metro Hradčanská, así que quien venga de Smíchov y quien venga de Vinohrady llegan igual de fácil y nadie tiene que dar vueltas buscando aparcamiento. Abrimos de lunes a viernes de 10:00 a 22:00 y sábados y domingos de 10:00 a 23:00, de modo que la velada cabe tanto a media tarde como después de la jornada.
La reserva se hace desde el widget de la web o en la página de reservas. Si tenéis peticiones concretas, un reparto por salas, una hora de entrada, una combinación de baños y masajes, contádnoslo en la página de contacto y lo cuadramos con vosotros antes de que llegue el día.
Unos apuntes para quien organiza:
- Decidid de antemano quién va a cada sala; así nadie se queda debatiendo en la puerta.
- Pedid al equipo que llegue unos minutos antes: los noventa minutos de sala empiezan a la hora reservada.
- No hace falta traer nada. Toallas, sábanas y zapatillas están preparadas para cada invitado; el bañador es opcional en una sala privada y el albornoz solo entra en el Delux Wine SPA.
- Recordad lo del jabón: mejor no aclararse durante dos horas después del baño.
- Si sois más de ocho, escalonad las entradas en lugar de citar a todos a la misma hora.
Un equipo pequeño agradece que la tarde entera ocurra en un solo sitio: llegáis, os cambiáis, os metéis en el agua, descansáis y salís. No hay que ir del restaurante al bar y del bar a otro sitio. Y si queréis rematar con la cena de siempre, desde Hradčanská estáis en el centro de Praga en unos minutos.
Antes de reservar: alcohol, edad mínima y tarjetas regalo
El grifo de la sala está para acompañar el baño, no para hacer carreras. El agua está a 35-38 °C y el calor no perdona el exceso: conviene ir más despacio de lo que iríais en una mesa e ir alternando con agua, que también la tenéis en la sala. Quien vaya a conducir después, mejor que esa noche no beba. Y quien no quiera bañarse ni beber no se queda fuera del plan: puede pasar esa misma hora en la cueva de sal con un masaje mientras el resto está en el agua.
Sobre la edad, la norma es clara. Nuestros servicios están destinados a personas mayores de 18 años. Los jóvenes de 15 a 17 años pueden entrar únicamente acompañados de su tutor legal, y los menores de 15 años no tienen acceso a la zona de wellness (art. 10 de las condiciones). Si en el equipo hay alguien en prácticas que todavía no llega a esa edad, decídnoslo al reservar y os explicamos qué opciones quedan.
Siempre hay alguien que ese día no puede: está de viaje, le toca guardia o tiene que recoger a los niños. Para esos casos está la tarjeta regalo: es digital, llega por correo electrónico y quien la recibe elige su tratamiento y su fecha. Así el compañero que se pierde la velada no se queda sin su parte del plan y entra cuando le venga bien.
Y un consejo de organización, el más aburrido y el más útil: cerrad la fecha pronto. Lo que cuesta no es elegir el sitio, es conseguir que ocho personas digan que sí al mismo jueves; cuanto antes lo preguntéis, en septiembre o en octubre, menos negociación habrá en diciembre. Antes de la visita, repasad con el equipo las restricciones de salud del art. 9 de nuestras condiciones generales: hay estados en los que el baño caliente no está indicado, y es mejor saberlo al reservar que en la puerta.